Preguntas frecuentes
Lo que pregunta la gente cuando se enteró de que sus datos se filtraron y no sabe qué tan grave es. Respuestas cortas, sin tecnicismos. Si tu duda no está aquí, escríbenos y la agregamos.
Qué pasó y qué tan grave es
¿Qué cosa es estar expuesto?
Cuando te registras en una tienda, una red social o un banco por internet, esa empresa guarda tus datos: tu correo, a veces tu contraseña, tu teléfono, tu dirección.
Si a esa empresa le roban su base de datos, tus datos salen de ahí y empiezan a circular en listas que pasan de mano en mano entre desconocidos. Eso es estar expuesto: que información tuya ande dando vueltas por ahí sin que tú lo sepas.
No lo causaste tú. Lo causó la empresa a la que le confiaste tus datos.
¿Me robaron la información a mí?
No a ti directamente. A tu computadora y a tu teléfono nadie entró.
Le robaron a una empresa donde alguna vez te registraste, y tus datos estaban dentro de ese paquete, junto a los de millones de personas más. Pudo ser hace ocho años, en un sitio que ya ni recuerdas.
Por eso no se arregla revisando tu equipo ni cambiando de antivirus. Se arregla cambiando las contraseñas que quedaron expuestas, empezando por las que abren algo importante.
¿Por qué es peligroso?
Porque con tu correo y una contraseña, alguien puede probar a entrar en tus otras cuentas.
Casi todos repetimos contraseñas. Si la que se filtró de una tienda cualquiera es la misma de tu correo o de tu banco, ya tienen la llave. Y no hace falta que sean expertos: existen programas que prueban miles de combinaciones solos, de noche, sin que nadie esté mirando.
Hay un segundo riesgo, más silencioso. Con tus datos reales en la mano, un estafador puede escribirte un mensaje muy creíble: tu nombre bien escrito, tu teléfono, el nombre de la tienda donde de verdad compraste. En eso cae mucha más gente que en un correo genérico lleno de errores.
¿Me van a robar dinero del banco?
Casi nunca de forma directa. Si lo que se filtró fue la contraseña de un foro o de un juego, ahí no hay dinero.
El riesgo aparece si esa misma contraseña la usas en tu banco o en tu correo. Ahí sí ya tienen por dónde empezar.
Hay otra vía, más común: que te escriban o te llamen haciéndose pasar por tu banco, usando tus datos reales para sonar creíbles, y que tú mismo les entregues la clave.
Tu banco nunca te va a pedir tu contraseña ni tu código por teléfono, por correo ni por WhatsApp. Si alguien te los pide, no es tu banco.
¿Pueden verme por la cámara o leer mis mensajes?
No. Una filtración no le da a nadie el control de tu teléfono ni de tu computadora. Son dos cosas distintas: aquí le robaron una lista de datos a una empresa, nadie entró a tu equipo.
Para encender tu cámara, alguien tendría que haber instalado un programa dentro de tu dispositivo. Eso no pasa porque tu correo aparezca en una lista.
Lo que sí podrían leer, si tienen la contraseña correcta, es tu correo, entrando con tu propia clave como si fueran tú. Por eso la primera contraseña que se cambia es la del correo.
¿Es una estafa o el aviso es real?
Los avisos de tu navegador o de tu teléfono que dicen que una contraseña se filtró son reales. Google, Apple y Firefox revisan las contraseñas que tienes guardadas contra las mismas listas públicas que consultamos aquí.
Cómo distinguir uno real de una estafa: el aviso real no te pide dinero, no te pide instalar nada y no te apura. Solo te dice que cambies una contraseña.
Si el mensaje te pone un reloj en cuenta regresiva, te pide una tarjeta o te ofrece un programa para "limpiar" tu equipo, es estafa. Ciérralo y entra tú mismo al sitio escribiendo la dirección a mano.
Mi correo aparece en una filtración. ¿Qué significa exactamente?
Significa que una empresa donde te registraste sufrió un robo de datos y tu dirección estaba entre los datos robados. No significa que alguien tenga tu contraseña actual ni que tu correo esté intervenido. Lo importante es qué más se filtró junto a tu dirección.
Que se haya escapado solo tu correo es molesto y poco más. Que se haya escapado tu correo junto a una contraseña es otra cosa, sobre todo si esa contraseña la repetiste en otro sitio. Por eso el resultado te dice qué tipo de dato apareció en cada caso, y no solo cuántas veces.
Qué hago ahora
¿Qué tengo que hacer ahora mismo?
Tres cosas, en este orden:
- Cambia la contraseña de tu correo. Es la que abre todas las demás, porque por ahí se recuperan.
- Activa la verificación en dos pasos en ese correo. Es el candado que sigue sirviendo aunque alguien tenga tu contraseña.
- Cambia la contraseña de donde haya dinero: banco, Yape, tiendas con tu tarjeta guardada.
El resto puede esperar al fin de semana. Esos tres, hoy. El orden completo está en qué hacer si se filtró tu correo.
Si cambio la contraseña, ¿ya estoy a salvo?
En esa cuenta, sí. La contraseña vieja deja de funcionar en el momento en que la cambias.
Pero la contraseña filtrada se queda en esas listas para siempre, eso no se borra. Por eso la nueva no debe parecerse a la vieja ni usarse en ningún otro sitio.
Y si esa misma contraseña la tenías en otras cuentas, esas siguen abiertas. Cambiar una no cambia las demás.
¿Tengo que cambiar la contraseña de todas mis cuentas?
No, y hacerlo suele ser contraproducente. Cambiar veinte contraseñas en una tarde lleva a elegir veinte variaciones de la misma. Conviene empezar por el correo, seguir por lo que tenga dinero de por medio, y atender cualquier sitio donde hayas repetido una contraseña.
El orden importa más que la cantidad, y está desarrollado en qué hacer si se filtró tu correo.
¿Cómo sé si ya entraron a mi cuenta?
Sí se puede mirar. Casi todos los servicios grandes guardan un registro de quién entró y desde dónde. En Gmail está al final de la bandeja de entrada, en "Última actividad de la cuenta". En WhatsApp, en Ajustes, "Dispositivos vinculados". En Facebook e Instagram, dentro de Configuración, en la sección de seguridad.
Busca algo que no reconozcas: una ciudad donde no has estado, un equipo que no es tuyo, una hora en la que estabas durmiendo. Si lo ves, cierra esa sesión y cambia la contraseña de inmediato.
Y hay señales que llegan solas: correos de bienvenida a servicios que no contrataste, mensajes enviados que no escribiste, o avisos de recuperación de contraseña que nunca pediste.
Sobre este sitio
¿Guardan mi correo cuando lo reviso?
No. La dirección se usa para hacer la consulta y se descarta. No se escribe en ninguna base de datos, no se agrega a ninguna lista y no viaja en la dirección de la página, que es lo que quedaría registrado en los accesos del servidor.
Lo que sí se guarda un rato es tu dirección IP, y solo para una cosa: impedir que alguien use el buscador para probar miles de correos ajenos de forma automática. Preferimos decirlo a fingir que no existe.
¿Cómo revisan mi contraseña sin conocerla?
Tu navegador calcula una huella de la contraseña y envía solo los cinco primeros caracteres de esa huella. El servicio devuelve todas las huellas que empiezan igual, que suelen ser cientos, y la comparación final ocurre dentro de tu navegador. La contraseña completa no sale de tu equipo.
Dicho de otro modo: quien recibe la consulta sabe que alguien preguntó por un grupo de contraseñas, pero no puede saber por cuál de todas. Esta técnica se llama k-anonimato y está explicada con más calma en cómo saber si tu contraseña se filtró.
¿De dónde salen los datos de filtraciones?
De Have I Been Pwned, el registro público de filtraciones que mantiene el investigador Troy Hunt desde 2013. Es la misma fuente que usan medios, empresas y el navegador de tu teléfono cuando te avisa de una contraseña comprometida. Nosotros no recolectamos filtraciones por nuestra cuenta.
Ese registro reúne los datos que ya circulan públicamente tras cada robo, los verifica y los indexa para que cualquiera pueda consultar si su dirección está dentro. Los datos se usan bajo su licencia Creative Commons Attribution 4.0, que obliga a citar la fuente, y por eso la verás nombrada aquí y al pie de cada resultado.
Lo que aportamos nosotros no son los datos, sino la lectura: qué significa tu resultado concreto, qué conviene cambiar primero y por qué, escrito en español y sin jerga.
¿Necesito crear una cuenta?
Para la revisión gratuita no. Solo hace falta una cuenta si compras el plan de acción, porque el acceso tiene que quedar asociado a alguien.
Si creas una cuenta, lo que se guarda es tu correo y una versión cifrada de tu contraseña, nunca la contraseña misma.
¿Qué incluye el plan de acción?
Un plan escrito para tu caso concreto, ordenado por lo que conviene hacer primero, con los pasos explicados en lenguaje simple. Se lee en el sitio y se puede descargar en PDF para imprimirlo o guardarlo. El acceso dura 30 días y durante ese plazo puedes volver y actualizarlo.
Lo que no es: no es un antivirus, no borra tus datos de internet y no te devuelve una cuenta perdida. Es la lista de qué cambiar, en qué orden y por qué, para alguien que no trabaja en seguridad.
¿Cuánto cuesta el plan de acción?
US$ 5, cobrados en dólares estadounidenses a través de Stripe. El precio que ves en el botón antes de pagar es el que se cobra; los impuestos, si corresponden, aparecen en esa misma pantalla.
Es un pago único, no una suscripción: da acceso durante 30 días y no se renueva solo. La revisión del correo y de la contraseña es gratuita y no pide tarjeta.
Por ser un contenido digital que se entrega completo en el momento, la venta es final. Está explicado en la sección 7 de los términos.
¿Puedo borrar mi cuenta?
Sí. Escríbenos y la eliminamos junto con el historial de compras asociado. No hace falta explicar por qué.
Revisa tu correo, es gratis
Sin cuenta y sin tarjeta. El resultado sale en unos segundos.
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